miércoles, 26 de septiembre de 2012

Cuatro "Grandes Jorasses"

Hace ya algún tiempo, en una ciudad de leyenda, habitaban cuatro grandes aventureros. Aunque no tenían nombre de guerreros Juan, Manolo, Ximo y Hugo eran capaces de realizar grandes proezas. Me gustaría narrar una de la que fuí testigo.



Estos titanes pasaban desapercibidos en su día a día mezclados entre la gente corriente y desempeñando ocupaciones de lo más prosaicas. Las semanas transcurrían para Juan rodeado de uniformes y computadoras. Manolo y Ximo aunque con otro concepto del viento, dedicaban su tiempo a pentagramas, notas y escalas musicales; y Hugo, por su parte, vivía entre cuadernos, pizarras digitales, abecedarios y tablas de multiplicar en su escuela.
Pero cuando llegaba el fin de semana, todo cambiaba, sábado tras sábado o domingo tras domingo sus mochilas se llenaban de geles de glucosa, su vocabulario se transformaba, y trazaban sus planes de superhéroes hablando de trail, maratones y medias, zapatillas especiales para pronadores, fascitis entre un montón de palabras extrañas de las que nunca habrías oído hablar.
Y así, entre asfalto y montaña, uno de esos fines de semana se conocieron y se hicieron amigos. En esos días, Ximo contaba una de sus “numerosas hazañas”, mientras ellos, escuchaban embelesados. Narraba con pelos y señales las sensaciones que experimentó el verano pasado cuando llegó desde Courmayeur hasta Chamonix después de correr durante 20 horas y 100km atravesando fronteras y sus respectivos valles y cimas nevadas.


Y así empezó todo.
Desde ese momento esos lugares empezaron a formar parte de sus vidas. Un día hicieron los trámites oportunos y más tarde llegaría el sorteo, el grupo para WhatsApp, o la adquisición de sus supercorazas en Dúrcal, Buscaron su castillo en Chamonix y fueron llegando los entrenamientos por la Alpujarra, los Guájares y otros lugares de las sierras Granadinas.
Así de pronto llegó la conquista de Peñalara y con ella, las veladas en la residencia, el simpático tabernero , los deliciosos manjares que allí servían, el madrugón, para los que pudieron dormir, y por fin la salida a las 6:00 de la mañana de Navacerrada.


Aquella prueba de fuego resultó sencilla para nuestros heroicos protagonistas que devoraron el duro trazado de la carrera llegando a la Granja tras 80 kilómetros, al mismo tiempo otros deportistas menos aguerridos e intrépidos, reunían a media España frente al televisor. Aquel magnífico ambiente anunciaba el bonito final de esta historia. Pero no nos adelantemos porque cada cosa tiene su momento y esta pertenece al epílogo de esta entrada.
El día no llegaba pero Chamonix estaba presente en sus vidas y entrenamientos. Tras la primavera llegó la tan esperada estación estival, con sus días más largos, los planes para las vacaciones y el merecido descanso.
Y por fin el deseado encuentro.
Ximo, Manolo y Juan llegaron a esa localidad ubicada en el valle del Ródano, por aire, mientras recibían las últimas instrucciones de Ana, “la nueva entrenadora”.

Hugo llegó el primero, por carretera, en una furgoneta, atravesando el famoso túnel del Mont-Blanc previo pago de 40 €. Nervioso por el bullicioso ambiente de corredores y después de muchos días de relax, se colocó sus Riot y decidió salir a recorrer las afueras de Chamonix mientras llegaba el resto del equipo.
Eso sucedió al caer la noche, cuando aparecieron con sus maletas cargadas de material deportivo, arándanos, y 40 blister entre salchichón, chorizo y pasta precocinada del Carrefour (es muy aconsejable consumir hidratos los días previos a la carrera, se justificaba Manolo).



Los días siguientes pasaron despacio, hubo tiempo para todo, la lectura, visitas a tiendas de material deportivo, feria del corredor, la convivencia en el bonito apartamento, algo de cine en casa, alguna que otra siesta, las meriendas con Nutella, el almuerzo y la cena a base de pasta de Manolo…
Y sobre todo la mirada puesta en el cielo desde el techo abuhardillado del confortable salón. Sin duda, el tiempo va cambiando, Ximo y las predicciones en internet no se equivocan, se acerca un intenso frente, con lluvia, bajada considerable de las temperaturas y como consecuencia, la temida nieve. Todo eso contribuye a que las dudas, los miedos y las inseguridades se palpen en el ambiente.
En algún momento, da igual que sea de día o de noche, se abre una de las puertas que dan paso a las habitaciones y alguien, (que podría ser la hormiga reina), pregunta: Oye, ¿qué os parecen estos pantalones impermeables?, de repente, (como si de las hormigas obreras se tratara), empiezan a escucharse ruido de cremalleras, las maletas y mochilas se abren otra vez para comparar todo el material que la organización de la carrera exige como de uso obligatorio. Yo traigo este, ¿cómo lo veis?
Mientras Hugo, (la cigarra), contempla sin inmutarse todos los videos y las noticias sobre la carrera que se van sucediendo, en la pantalla de su ordenador.








La noche anterior a la carrera cenan pasta y con toda la mochila preparada (ver video en hanadventures.blogspot.com/En caché), como los niños el primer día de “cole”, se van a la cama.
Ellos no se dan cuenta pero unos ojos, los míos, siguen de cerca cada uno de sus movimientos.
Y así llegamos al día de la gran gesta. 
Esa mañana sonó el despertador y tras un rápido desayuno, cada uno buscó la motivación necesaria para afrontar la larga y deseada travesía. Es un duro camino el que conduce a las alturas de la grandeza” decía el amigo Séneca.


La carrera transcurre algo masificada. Concienciados y aclimatados para la lluvia, el barro, la nieve y el frío, atravesarán tres países diferentes: Italia, Suiza y Francia.
Los avituallamientos en Bertone, Bonatti, La Fouly o Champex Lac estuvieron atestados de gente desconocida y conocida que los animaba y que sufría con ellos. Mientras encadenaban cimas y descensos, con mucha o poca luz (¡ojo!: no compréis pilas de Ikea para los frontales). Con mucho control mental para dosificar la energía iban devorando kilómetros y acercándose más y más a la meta.



Sin embargo las muchas horas y las duras condiciones meteorológicas comenzaban a hacer mella en nuestros protagonistas y provocaban el abandono de numerosos corredores. Otros, los más arriesgados, se desplazaban como “ánimas benditas”, arrastrando los pies por los senderos escasamente iluminados por la luz de los frontales. En ese momento, cuando estaba cerca de ellos recuerdo una frase que leí en algún lugar “a veces correr duele, pero que hermoso dolor”.
Pero Juan, Ximo, Manolo y Hugo compartían la misma motivación y compromiso; y así, en solitario Hugo y Manolo y, juntos, Juan y Ximo, fueron llegando de madrugada a Chamonix en el corazón mismo de los Alpes.
A diferencia de la mayoría de relatos épicos, esta historia acabó con un bonito final. Todos sobrevivieron a la montaña y a los elementos cumpliendo por fin su tan deseado sueño. Se consagraron como héroes anónimos del ultrafondo e hicieron la promesa de seguir corriendo aventuras juntos durante muchos, muchos años.
Entre sus planes, me han contado, que está la visita a la Isla Bonita para correr entre volcanes o viajar a La Martinica…
Y yo prometo contaros sus nuevas experiencias.

¡Enhorabuena!, de corazón, a nuestros cuatro “GRANDES JORASSES”. Ha sido una experiencia inolvidable y un placer poder acompañaros en esta vuestra aventura.

Despedida y agradecimientos:
Gracias a Ana por su compañía, disponibilidad y por su dominio del “Francés”, que en muchos momentos nos sacó de apuros (¿qué les enfants?).
A Juan por su paciencia, su saber estar y su compañerismo.
A Ximo por ser tan agradecido y hospitalario y por esa “paella valenciana”.
A Manolo, por ser siempre tan correcto, por preparar con todo lujo de detalle la mesa, y por sus raciones de pasta.
Y a Hugo, por todo lo que hemos compartido y por miles de cosas más.
Mención especial merecen Ruth, que desde Granada ha apoyado a toda la expedición y Miguel que no ha dejado ni un minuto de estar presente.

Fdo: Mª Carmen Morales.


lunes, 3 de septiembre de 2012

CCC 2012

Preparando las cosas antes de salir.
El ultra que se hace todos los años en Chamonix tiene algo especial. Es la carrera por excelencia de montaña y un año mas hemos sido unos de los privilegiados (previo pago de la cuota, viaje , alojamiento, etc...) que lo hemos disfrutado. Del grupo inicial, se nos ha caido Miguel de Malaga, al que desde aquí le envio un fuerte abrazo, y decirle que  le hemos echado de menos. Nos hemos quedado en cuatro. Juan, Hugo, Manolo y el que escribe.
Han anunciado mal tiempo. Por los altavoces de Courmayer repiten sin cesar que las condiciones climaticas son malas, malisimas y duras, con lluvia , nieve a partir de 1800m. y frio por la noche. Quitan el primer puerto Tete de la Tronche y  el último  Tete aux Vents. Así y todo van a quedar sobre 5000m positivos y 98 km.
En la linea de salida en Courmayer.
La  salida a las 10 de la mañana con alguna gota pero de momento todavia no pasa nad especial. El tipico apelotonamiento en la subida a Bertone y desde aquí ya empezamos a correr camino a Bonatti y Arnuva. Antes de llegar a Bonatti ya empiezan los primeros avisos de nieve. es una especie de aguanieve que presagia lo que vendrá despues. Hasta Arnuva todo es facil y ninguna cosa de especial mención. Llegamos con mas de una hora antes del corte que establece la organización. Apartir de aquí Hugo y Manolo cogen su ritmo y desaparecen de nuestra vista. Juan se queda conmigo y me acompañará y despues me arrastrará hasta la meta.

 La ascensión por el Col de Ferret es como todas las veces que he pasado este Col, en condiciones adversas. Empieza a nevar, hay un poco de ventisca, la temperatura baja. Despues una buena bajada hasta La fouly.

Este video os puede hacer ver un poco lo que era la bajada del Col Ferret.


 Juan me está esperando en La Fouly pues ha ido por delante a su ritmo en Ferret. Llevamos mucho tiempo de margen en el corte horario. Todavia las fuerzas estan portandose bien, aunque noto que hoy mi corazón va muy alto de pulsaciones. No tengo un dia bueno, pero aguanto bien, con sufrimiento el justo. Llegamos a Champex a las 19,30, casi una hora mejor que el año pasado. Ana y Carmen nos esperan y nos dan ropa nueva y seca y bocadillos. La cola para la comida es larguisima, inaguantable. La parada ha sido de 45m. y salimos con una fuerte lluvia camino de la noche y dos pueros a 2000m. como son Bovine y Catogne. La subida a Bovine es dura, por una senda que parece mas un riachuelo que un camino. Hasta que no hemos subido a 1800 que ya habia hielo blando en el suelo, ha sido todo un barrizal con agua por todos lados. Arriba está todo nevado. Juan clava el baston en la nieve y hay como 10-15 cm. Tomamos algo rapido y caliente en el puesto que hay arriba . Estas paradas las tenemos que hacer cortas porque a los 5m. nos enfriamos y le digo a Juan que hay que salir pitando porque sino me quedo tieso. En el puesto de Trient estamos a las 12, 30 de la noche. Las chicas nos dicen que Manolo no ha pasado. Nos asustamos porque creemos que se ha enfriado, ya que tiene problemas con el frio en las extremidades. Despues va quedar todo en un susto, pues el pasó por el control pero se cambió de ropa en un bar y por eso no lo vieron nuestras mujeres. Hugo ha pasado con1hy 45m de antelacion a nosotros y Manolo 1h antes.
Ahora viene Catogne. A todo esto no para de llover. Arriba nieve. Catogne es durillo y largo. Mucho barro como el anterior. Cuando llegamos al collado se ve todo blanco y solo una linea sin nieve por donde vamos los corredodes. Es un momento mágico que Juan y yo estamos disfrutando.Hemos llegado a un control arriba a las 2.30h. En la bajada nos unimos a un grupo que va a un ritmo tranquilo para no patinar con el barro. El camino es un pastizal de cafe con leche, mezclado de raices y piedras.Ya estamos en Vallorcine. Son las 4h. en punto. Solo quedan 15 km. Una subida por el col de les montets y una bajada a Chamonix. Estoy muerto. Las piernas no me van. No puedo correr mas de 1m. y tengo que parar. Juan me espera y me arrastra con su enorme fortaleza. Que tipo mas duro y fuerte¡ eres un fenómeno¡¡. En este tramo nos estan pasando lo primeros de la UTMB y como no sabiamos del cambio de su carrera, nos preguntamos que es lo que está pasando. Como puede ser que por la mañana los del UTMB estan por Vallorcine? Cuando llegamos a meta tuvimos la respuesta.
De lo lamentable de mi estado se refleja que hemos tardado 3h. y media en llegar a meta. El amanecer llegó justo cuando ya no nos quedaba bateria para los frontales. A las 7 y 30m. llegamos Juan y yo a la meta, y como la señora estaba recibiendo a los cracks de la UTMB, nos dió un beso a nosotros , ya que estaba alli en meta. Fue el colofón final , la señora Polleti recibiendonos. ¡¡¡Que fuerte¡¡¡
Hemos tardado 21h. 21m. Estoy contento porque he bajado 1h. y media el registro del año anterior, y con condiciones muchisimo mas duras. Gracias Juan¡¡ Gracias por tu apoyo y compañia en la carrera. Tambien a Ana y Carmen por su logistica y cariño con que nos recibian en los avituallamientos. A nuestros dos Cracks, Hugo y Manolo, que voy a decir. Sois unos corredores fantasticos pero mejores personas . Hugo ha tardado 17h. 27m y Manolo 19h. 12.


Col Ferret


Ultima foto en el Col Ferret.  Despues las manos no iban
La proxima será en otro sitio que esperemos no haga frio.


Un buen video que muestra la dureza de la carrera.

VIII Trail Nocturno de la Alpujarra

Ya queda menos¡¡¡¡¡ Ya tenemos el desayuno confirmado en Nieles,(Bar del Hogar del Pensionista) en esa magnifica terraza con vistas a la...